{"id":1277,"date":"2025-10-15T13:20:54","date_gmt":"2025-10-15T17:20:54","guid":{"rendered":"https:\/\/beta.church\/?p=1277"},"modified":"2025-10-15T13:49:54","modified_gmt":"2025-10-15T17:49:54","slug":"una-escalera-que-une-el-cielo-y-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/beta.church\/en\/una-escalera-que-une-el-cielo-y-la-tierra\/","title":{"rendered":"Una escalera que une el cielo y la tierra"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Genesis 27:1-4, 15-23; 28:10-17, Juan 1:50-51<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div class=\"ignition-responsive-embed\"><iframe loading=\"lazy\" title=\"Una escalera entre el cielo y la tierra\" width=\"760\" height=\"428\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/XSEbT0TpuUo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Jacob enga\u00f1\u00f3 a su padre y huy\u00f3 de casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en medio del desierto, descubri\u00f3 algo que cambi\u00f3 su vida:<\/p>\n\n\n\n<p>una escalera que un\u00eda el cielo y la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Siglos despu\u00e9s, Jes\u00fas dir\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVer\u00e1n el cielo abierto y a los \u00e1ngeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l es esa escalera.<\/p>\n\n\n\n<p>El puente entre Dios y nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>La se\u00f1al de que el cielo sigue abierto,<\/p>\n\n\n\n<p>incluso cuando nuestra historia parece cerrarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no trabaja solo con los \u201cbuenos\u201d; trabaja con los reales.<\/p>\n\n\n\n<p>Con quienes tropiezan, dudan, y aun as\u00ed buscan.<\/p>\n\n\n\n<p>La gracia no se gana, se recibe.<\/p>\n\n\n\n<p>1. Jacob: el tramposo que recibe la bendici\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pensamos en figuras b\u00edblicas, solemos imaginarnos h\u00e9roes con fe firme y conducta intachable. Pero la Biblia no es un cat\u00e1logo de santos perfectos, sino un retrato honesto de personas reales, con luces y sombras. Jacob es un buen ejemplo de ello. Enga\u00f1\u00f3 a su padre, se disfraz\u00f3 de su hermano y se rob\u00f3 la bendici\u00f3n que no le correspond\u00eda. Su historia parece m\u00e1s sacada de una serie de Netflix que de un h\u00e9roe espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun as\u00ed, en la Biblia Jacob es quien hereda la promesa de Dios a su pap\u00e1 y su abuelo, Isaac y Abraham. Es un recordatorio inc\u00f3modo pero liberador: Dios no solo trabaja con los \u201cbuenos\u201d, tambi\u00e9n con personas rotas, ego\u00edstas y hasta tramposas. La gracia no se gana, se recibe.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de G\u00e9nesis 27 comienza un poco antes. Esa\u00fa, cansado y hambriento, vende su primogenitura a Jacob por un plato de lentejas. En su prisa y deseo moment\u00e1neo, desprecia la bendici\u00f3n de Dios y el legado de su familia, mostrando c\u00f3mo a veces lo inmediato nos hace perder lo eterno. Jacob, en cambio, observa y espera; aunque su actuar no es inocente, la historia ya comienza a mostrar c\u00f3mo Dios puede usar incluso nuestras estrategias humanas para cumplir su prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, Isaac, ya anciano y casi ciego, decide bendecir a Esa\u00fa, su hijo mayor. Esa bendici\u00f3n no era un simple deseo de buena suerte, sino la transmisi\u00f3n de la promesa divina hecha a Abraham e Isaac. Pero Rebeca, esposa de Isaac y madre de los mellizos, ten\u00eda otro plan. Entre el favoritismo y la convicci\u00f3n, ella recordaba la palabra de Dios antes del nacimiento: \u201cel mayor servir\u00e1 al menor\u201d (Gn 25:23). Convencida de que Jacob deb\u00eda recibir la bendici\u00f3n, organiza un enga\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacob se disfraza de Esa\u00fa, tomo su ropa y puso en sus brazos piel de cabritos, al parecer Esa\u00fa era bien velludo, lleva un plato preparado por su madre y entra en la tienda de su padre. Isaac, desconfiado, dice: \u201cLa voz es de Jacob, pero las manos son de Esa\u00fa\u201d (27:22). Sin embargo, termina cediendo y lo bendice. A los pocos minutos llega Esa\u00fa, descubre la trampa y estalla en rabia. Lo que Jacob gan\u00f3 con astucia, ahora lo obliga a huir por su vida. Esa\u00fa planea matarlo, y Rebeca lo env\u00eda a la casa de su t\u00edo Lab\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Humanamente no era el candidato ideal para ser patriarca: marcado por la ambici\u00f3n y el enga\u00f1o, distaba mucho del modelo moral que esperar\u00edamos. Pero aqu\u00ed aparece un tema clave de la Biblia: Dios no se limita a trabajar con los \u201captos\u201d o \u201cdignos\u201d. La elecci\u00f3n de Jacob nos confronta con la gracia: lo que recibimos de Dios no depende de nuestros m\u00e9ritos, sino de su fidelidad a sus promesas.<\/p>\n\n\n\n<p>2. La escalera entre cielo y tierra<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"683\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-683x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1279\" style=\"width:198px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-683x1024.jpg 683w, https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-200x300.jpg 200w, https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-768x1152.jpg 768w, https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-1024x1536.jpg 1024w, https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-1365x2048.jpg 1365w, https:\/\/beta.church\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/pexels-khezez-14111676-scaled.jpg 1707w\" sizes=\"auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En su huida, cansado y con miedo, Jacob se detuvo a pasar la noche. Us\u00f3 una piedra como almohada y so\u00f1\u00f3 con una escalera que un\u00eda cielo y tierra \u2014o mejor dicho, una \u201crampa\u201d, un ziggurat, como una pir\u00e1mide escalonada\u2014. \u00c1ngeles sub\u00edan y bajaban, como si el tr\u00e1fico entre lo divino y lo humano nunca se detuviera. Y en lo alto, Dios le habl\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo soy el Se\u00f1or y estoy contigo hasta cumplir todo lo que te he prometido. No te dejar\u00e9 y te proteger\u00e9 hasta cumplir lo que le promet\u00ed a tu pap\u00e1 y a tu abuelo: tu descendencia ser\u00e1 grande, vivir\u00e1n ac\u00e1, y a trav\u00e9s de ti y uno de ellos ser\u00e1n benditas todas las familias de la tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sue\u00f1o cambia todo: Jacob, el fugitivo tramposo, descubre que las promesas de Dios eran finalmente para \u00e9l. Aunque huy\u00f3 de casa y cargaba con su enga\u00f1o, Dios no lo hab\u00eda abandonado. Ahora recibe una bendici\u00f3n directa, sin trampas ni disfraces. El cielo no est\u00e1 cerrado sobre \u00e9l: Dios sigue actuando, con \u00e1ngeles que suben y bajan, y le asegura su compa\u00f1\u00eda y protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Al despertar, Jacob exclam\u00f3: \u201c\u00a1Ciertamente el Se\u00f1or est\u00e1 en este lugar, y yo no lo sab\u00eda! \u00a1Qu\u00e9 impresionante es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo\u201d (Gn 28:16-17). Y llam\u00f3 a ese lugar Betel, \u201ccasa de Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La visi\u00f3n de la escalera revela algo profundo: el mundo no est\u00e1 desconectado de lo divino. La distancia entre cielo y tierra no es insalvable, porque Dios mismo sostiene un puente de vida, cuidado y prop\u00f3sito. Aunque no lo veamos, \u00c9l sigue en acci\u00f3n, y esa conexi\u00f3n no depende de nuestra perfecci\u00f3n, sino de su decisi\u00f3n de acompa\u00f1ar a su gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacob, llamado \u201cel manipulador\u201d, atraviesa un profundo camino de transformaci\u00f3n. Arrepentido, se prepara para reconciliarse con su hermano de manera generosa y pac\u00edfica. En esa espera, en un lugar llamado Peniel, lucha con un hombre que es en realidad la manifestaci\u00f3n de Dios; esta confrontaci\u00f3n no es violenta, sino espiritual, reflejando su lucha interior, sus temores y su dependencia de Dios. El hecho de que Jacob no pueda vencer a Dios simboliza que nuestra vida y nuestro destino no dependen de nuestras fuerzas ni de nuestras estrategias humanas. La lucha refleja tanto su perseverancia como su dependencia: Jacob insiste hasta recibir la bendici\u00f3n de Dios y un conocimiento m\u00e1s profundo de \u00c9l, quiz\u00e1 siguiendo el ejemplo de fe de su abuelo. Sin embargo, descubre que la verdadera victoria no consiste en dominar a Dios, sino en vivir bajo su gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jacob sale de Peniel cojeando, recordatorio f\u00edsico de que, aunque luch\u00f3, fue Dios quien determin\u00f3 el curso de su vida y le otorg\u00f3 la bendici\u00f3n. All\u00ed recibe un nuevo nombre, Israel, \u201cel que lucha con Dios\u201d, se\u00f1al de que su identidad ya no depender\u00e1 de sus astucias, sino de su relaci\u00f3n con Dios. Este momento marca un antes y un despu\u00e9s: Jacob deja de ser solo un hombre que busca su propio beneficio y se convierte en el patriarca de un pueblo llamado a confiar en la gracia divina y vivir conforme a la promesa de Dios.&nbsp; As\u00ed, la historia de Jacob apunta a Cristo, el verdadero \u201cIsrael\u201d que lucha por nosotros y con nosotros, quien, no por astucia sino por amor y obediencia perfecta, nos reconcilia con Dios y nos abre la vida bajo su gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Jes\u00fas el puente entre el cielo y la tierra<\/p>\n\n\n\n<p>Siglos despu\u00e9s, en el evangelio de Juan, esta misma imagen reaparece.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se encuentra con Natanael, que al principio duda: \u201c\u00bfDe Nazaret puede salir algo bueno?\u201d. Jes\u00fas hab\u00eda crecido en un pueblito, lejos de los centros de poder, del ruido de las grandes ciudades. Y tal como sigue ocurriendo, en ese tiempo quienes ven\u00edan de provincia, del campo, de lo profundo, al parecer, eran menospreciados. Pero Jes\u00fas lo sorprende revel\u00e1ndole lo que el pensaba cuando estaba bajo una higuera, y Natanael responde: \u201cT\u00fa eres el Hijo de Dios, t\u00fa eres el Rey de Israel\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas lo describe as\u00ed: \u201cHe aqu\u00ed un verdadero israelita, en quien no hay enga\u00f1o\u201d (Jn 1:47). Esta frase no es casual: lo contrasta directamente con Jacob, que obtuvo la bendici\u00f3n precisamente a trav\u00e9s del enga\u00f1o (Gn 27:35). Si Jacob era conocido como el tramposo, Natanael aparece como un israelita aut\u00e9ntico, sin doblez.<\/p>\n\n\n\n<p>Natanael representa al Israel fiel, abierto a reconocer a Jes\u00fas. Su sinceridad lo distingue de quienes se oponen a Jes\u00fas, quienes con enga\u00f1os lo llevan a la cruz. En contraste con Jacob, definido por el enga\u00f1o, Natanael se presenta como un \u201cverdadero\u201d hijo de Israel, capaz de ver y confesar la identidad de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como Jacob tuvo la visi\u00f3n de la escalera, Natanael escucha de labios de Jes\u00fas que \u00e9l mismo es esa escalera viviente: \u201c\u00bfCrees porque te dije que te vi debajo de la higuera? Ver\u00e1s cosas mayores que estas. Y a\u00f1adi\u00f3: De cierto, de cierto les digo: ver\u00e1n el cielo abierto, y a los \u00e1ngeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del Hombre\u201d (Jn 1:50\u201351).<\/p>\n\n\n\n<p>Es como si dijera: \u201c\u00bfTe acuerdas de la escalera de Jacob? Yo soy esa conexi\u00f3n. En m\u00ed, Dios baja a encontrarse contigo y t\u00fa puedes subir a encontrarte con \u00c9l\u201d. Jes\u00fas se identifica como el puente vivo entre el cielo y la tierra, entre Dios y la humanidad. Ya no se trata de un sue\u00f1o en medio de la nada, sino de una realidad encarnada en la persona de Jes\u00fas. Lo que Jacob vio en un sue\u00f1o, los disc\u00edpulos lo experimentar\u00edan caminando con Jes\u00fas: en \u00c9l, lo divino y lo humano se encuentran.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras Jacob necesit\u00f3 un sue\u00f1o para darse cuenta de que \u201cDios estaba en este lugar\u201d, en Jes\u00fas la presencia de Dios se vuelve visible y permanente. El evangelista subraya que Jes\u00fas es la nueva \u201ccasa de Dios\u201d, el verdadero Betel, el templo viviente donde Dios habita entre nosotros (cf. Jn 1:14; 2:19\u201321). Tal como dijo Jes\u00fas: \u201cpues donde se re\u00fanen dos o tres en mi nombre, yo estoy all\u00ed entre ellos\u201d (Mateo 18:20).<\/p>\n\n\n\n<p>La escalera ya no es un objeto, sino una persona. Y la bendici\u00f3n que antes parec\u00eda reservada a un clan se abre ahora a todas las naciones: un acceso libre al Padre. La promesa de G\u00e9nesis \u2014\u201ctodas las familias de la tierra ser\u00e1n bendecidas en ti\u201d\u2014 encuentra en Jes\u00fas su cumplimiento. En Cristo, el Dios que acompa\u00f1\u00f3 a Jacob en su huida se hace presente entre nosotros, incluso en nuestras propias huidas, enga\u00f1os y fracasos.<\/p>\n\n\n\n<p>5. De Jacob a nosotros: gracia que sorprende<\/p>\n\n\n\n<p>Si somos honestos, todos tenemos un poco de Jacob. Quiz\u00e1s no has enga\u00f1ado a tu hermano, pero seguro conoces la sensaci\u00f3n de fallar, de equivocarnos, de sentir que no merecemos nada de Dios. No porque todos enga\u00f1emos a prop\u00f3sito, sino porque buscamos afirmaci\u00f3n, seguridad y bendici\u00f3n a nuestra manera, a veces torpemente, a veces con ego\u00edsmo. Como Jacob, cargamos contradicciones. La historia de Jacob y la promesa de Jes\u00fas nos recuerdan que no importa lo torcidos que estemos: Dios sigue construyendo puentes hacia nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que con Jacob, Dios no espera a que tengamos todo resuelto para acercarse. Viene a nuestro encuentro en medio del desorden, abre el cielo sobre nuestra vida, nos sorprende con su fidelidad y nos promete: \u201cNo te dejar\u00e9\u201d. La fe no comienza en la perfecci\u00f3n, sino en la gracia que nos transforma. Jacob pas\u00f3 de ser un tramposo calculador a recibir una nueva identidad; Natanael pas\u00f3 del prejuicio y el rechazo a creer sinceramente. As\u00ed nosotros somos alcanzados por el amor de Dios, que no nos abandona y poco a poco nos va transformando.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n podemos parecernos a Natanael, un coraz\u00f3n transparente, dispuesto a reconocer la verdad cuando se nos revela. Jes\u00fas nos conoce por dentro, como conoci\u00f3 a Natanael bajo la higuera. Su mirada va m\u00e1s all\u00e1 de la apariencia, y esa mirada puede convertirse en el inicio de una nueva confesi\u00f3n de fe: \u201cT\u00fa eres el Hijo de Dios\u201d (Jn 1:49).<\/p>\n\n\n\n<p>La buena noticia es que Jes\u00fas no espera a que seamos perfectos para abrirnos el cielo. A Jacob lo encontr\u00f3 en su huida. A Natanael lo sorprendi\u00f3 al mostrarle que le conoc\u00eda. A nosotros nos sigue buscando con la misma gracia. Incluso una vez siendo cristianos seguimos luchando, por lo que Dios pide honestidad real no perfecci\u00f3n artificial. 1 Juan nos dice que Dios no quiere que pequemos, y que hacerlo de forma consistente est\u00e1 mal, pero que la realidad es que fallamos, incluso en el mandamiento m\u00e1s simple y claro, amar a nuestros hermanas y hermanos, imag\u00ednate con la versi\u00f3n pro de ese mandamiento: amar a los enemigos. Nos cuesta, pero si somos honestos, podemos seguir creciendo en el amor que Cristo nos ejemplifica. Por eso la Biblia dice: \u201cpero si confesamos nuestros pecados a Dios, \u00e9l es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad\u201d (1 Juan 1:9).<\/p>\n\n\n\n<p>6. Creer, amar y hacer hoy<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa todo esto hoy? Para quienes no est\u00e1n acostumbrados al lenguaje religioso, la historia de Jacob y Natanael nos recuerda algo esencial: la fe no es un club exclusivo para \u201clos buenos\u201d, sino una invitaci\u00f3n abierta a todos los que buscan sentido en medio del caos.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Creer: Como Jacob, estamos llamados a abrir los ojos y reconocer: \u201cDios est\u00e1 aqu\u00ed, y yo no lo sab\u00eda\u201d. Creer es descubrir que no estamos solos, que existe una conexi\u00f3n invisible pero real entre el cielo y nuestra vida diaria. No se trata de tener todas las respuestas, sino de confiar en que Dios camina con nosotros. Como Natanael, necesitamos dejarnos sorprender por la mirada de Jes\u00fas, que conoce lo que somos y aun as\u00ed nos invita a seguirlo. Creer es confiar en que Jes\u00fas es la escalera viva, el puente hacia Dios.<\/li>\n\n\n\n<li>Amar:&nbsp; La historia de Jacob y la de Natanael nos recuerdan que el amor comienza con Dios. Jacob, a pesar de su enga\u00f1o, fue alcanzado por una promesa de fidelidad inquebrantable. Natanael, con su coraz\u00f3n sincero, fue sorprendido por la mirada de Jes\u00fas que lo conoc\u00eda y lo afirmaba. Ambos nos muestran que antes de amar, necesitamos dejarnos amar: recibir la gracia de un Dios que no nos abandona y que nos llama por nuestro nombre. Ese amor nos mueve a responder amando a Dios con gratitud y confianza, y a los dem\u00e1s con paciencia y misericordia. Ya que Dios no nos abandon\u00f3 en nuestros enga\u00f1os ni en nuestras contradicciones, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos nosotros abandonar a los dem\u00e1s en sus errores? Amar significa reflejar la gracia que hemos recibido: acompa\u00f1ar, perdonar y construir relaciones no basadas en contratos (\u201cte doy si me das\u201d), sino en pactos de fidelidad, como los que Dios sostuvo con Abraham, Isaac y Jacob.<\/li>\n\n\n\n<li>Hacer: La visi\u00f3n de Jacob lo movi\u00f3 a levantarse, erigir una piedra como se\u00f1al y seguir adelante con un compromiso renovado. Tambi\u00e9n nosotros estamos llamados a actuar: a caminar con esperanza, a construir puentes en lugar de muros, a ser se\u00f1ales de reconciliaci\u00f3n en un mundo dividido. Creer sin hacer es quedarse en sue\u00f1os; hacer sin creer es agotarse. Pero creer, amar y hacer juntos nos conectan con la misi\u00f3n de Dios y nos convierten en lugares de encuentro donde otros puedan experimentar que el cielo y la tierra siguen unidos en Jes\u00fas. Muchos al igual que Jacob pueden decir \u201cDios estaba ac\u00e1 pero no me hab\u00eda dado cuenta\u201d. A la gente no le faltan experiencias con Dios, incluso desde el vientre de nuestras mam\u00e1s, lo que no sab\u00edamos es como nombrar, explicar y contener la experiencia con Dios que han estado y est\u00e1n experimentado en sus vidas. Ayudemos a otros a decir: este momento de mi vida, esta experiencia, esta situaci\u00f3n es casa de Dios y puerta del cielo. Que podamos reconocer a ese Dios que nos busca y encuentra, incluso en una noche oscura en medio de la nada, huyendo por nuestros problemas, o cuando estamos sentados bajo la sombra de una higuera esperando nuevos tiempos.&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Conclusi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Jacob recibi\u00f3 una bendici\u00f3n tramposamente, pero en el desierto descubri\u00f3 que la verdadera bendici\u00f3n ven\u00eda directamente de Dios. So\u00f1\u00f3 con una escalera al cielo, y siglos despu\u00e9s Jes\u00fas revel\u00f3 que \u00e9l mismo es esa escalera. Hoy, nosotros somos invitados a caminar por ese rampa: a creer en la presencia de Dios en nuestra vida, a amar como \u00e9l nos ama, y a hacer de nuestro mundo un lugar donde el cielo y la tierra sigan encontr\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p>Barton, Casey C. \u00abGenesis\u00bb, en The Big Idea Companion for Preaching and Teaching: A Guide from Genesis to Revelation, ed. Matthew D. Kim y Scott M. Gibson (Grand Rapids, MI: Baker Academic: A Division of Baker Publishing Group, 2021).<\/p>\n\n\n\n<p>Goldingay, John. Genesis for Everyone, Part 2: Chapters 17\u201350, First edition, Old Testament for Everyone (Louisville, KY: Westminster John Knox Press, 2010).<\/p>\n\n\n\n<p>Keener, Craig S.. The Gospel of John: A Commentary &amp; 2, vol. 1 (Grand Rapids, MI: Baker Academic, 2012).<\/p>\n\n\n\n<p>Kiesling, Chris. Discipleship for every stage of life (Grand Rapids, MI: Baker Academic: 2024).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>McKeown, James. Genesis, The Two Horizons Old Testament Commentary (Grand Rapids, MI; Cambridge, U.K.: William B. Eerdmans Publishing Company, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Rigsby, Richard O.. \u00abJACOB\u00bb, en Diccionario del Antiguo Testamento: Pentateuco, ed. T. Desmond Alexander y David W. Baker, trad. Rub\u00e9n G\u00f3mez Pons, Compendio de las Ciencias B\u00edblicas Contempor\u00e1neas (Barcelona, Espa\u00f1a: Editorial CLIE, 2012).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Genesis 27:1-4, 15-23; 28:10-17, Juan 1:50-51 Jacob enga\u00f1\u00f3 a su padre y huy\u00f3 de casa. Pero en medio del desierto, descubri\u00f3 algo que cambi\u00f3 su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1278,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1277","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-values"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1277","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1277"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1277\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1281,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1277\/revisions\/1281"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1278"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1277"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1277"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/beta.church\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1277"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}